Tuesday, December 21, 2010

Dar flores

Las flores, como ofrenda, son un regalo tan viejo como imperante. En torno a la práctica de regalar flores, hay un universo alegórico que no todos reconocemos: dar flores con el rabo hacia el cielo significa engaño; también, obsequiar con un ramo con el cordón las ata a la diestra muestra que los sentimientos a expresar atañen al receptor y viceversa.


Antes de comprar flores, es aconsejable que analicemos de una forma no exageradamente obvia, cuáles son los intereses personales del receptor. En todo caso, cada flor tiene, igualmente, una alegoría: por ejemplo, una combinación de rosas coloradas y gualdas indica felicidad, un no-me-olvides afecto verdadero una orquídea, atractivo y una petunia morada, debilidad.



Ramo de flores by Pedro Galisteo


A la hora de conseguir flores, es preferible obtener ramos pequeños, cuyas flores aún no hayan florecido absolutamente; también, una única flor es suficiente para contar cariño a una persona regalada. Si los ramilletes están compuestos por una única tipo, es mejor que el número de flores que contenga sea non.


También, las flores no sólo se obsequian arrancadas, también tiene gran gracia tener un tiesto que guarde una planta bonita con la que ornamentar la vivienda del receptor.


Si aspiramos a obsequiar con flores a un varón, podemos regalárselas. Sin embargo, es útil obviar aquellas que sean muy frágiles o posean tonos suaves: los colores vivos convienen mucho mejor.


También, una alternativa novedosa, para los aficionados de la cocina, es ofrecerles flores comestibles con las que consigan embellecer sus producciones en la cocina.


Thursday, December 9, 2010

La atención de parte del auxiliar enfermería geriátrica de las personas mayores

El aumento relativo de los ancianos ha propiciado una mayor atención y relevancia hacia los ancianos y, con ello, la necesidad de una infraestructura de servicios sociosanitarios, privados y estatales, que asegure una asistencia correcta a los ancianos y contribuya a mejorar su calidad de vida. Esta tarea debe ser realizada por profesionales especializados en los ámbitos geriátrico y gerontológico, que hayan realizado el curso de auxiliar de enfermería geriátrica correspondiente, de modo que el paciente mayor vea atendidas sus necesidades desde una práctica profesional responsable y adaptada a las características inherentes a esta etapa de la vida.





Por otra parte, podemos encontrarnos a este profesional en residencias geriátricas, centros de día y servicios de atención a personas de la tercera edad.





El auxiliar de enfermería en geriatría puede brindar sus servicios de asistente a domicilio a ancianos ejerciendo como profesional autónomo o en compañías privadas orientadas a este tipo de asistencia.



Durante estos últimos tiempos, el auxiliar de enfermería en geriatría también se introduce en el novedoso campo de la teleasistencia domiciliaria, servicio que, por medio de la línea telefónica y con un equipamiento de comunicaciones y tecnológico específico, ubicado en un centro de atención y en el domicilio de los pacientes, para dar respuesta adecuada a la necesidad presentada.